jueves, 17 de marzo de 2011

Sabiendo dar...


"El amor es esta capacidad de arrancar de nosotros mismos lo que
más queremos para darlo. Pero esta cualidad raramente se
manifiesta. La mayoría de las veces vemos a seres ocupados en
pelearse no sólo para conservar lo que poseen, sino también para
apoderarse, si pueden, de lo que pertenece a los demás.
¿Acaso es razonable perder en ello tanto tiempo y energía,
cuando pronto nos veremos obligados a dejarlo todo? Pues sí, un
día llega la muerte y, lo quiera o no el hombre, de repente le
despoja de todo. ¿Por qué no aprendió a dar antes de la hora de
la muerte? En aquel momento, de buena o de mala gana, debe
abandonarlo todo. Sólo le quedan la luz y la alegría adquiridas
sabiendo dar."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Los 4 principios para decirle adiós al estrés



1. VALORACION – PRIORIDADES

A veces nos sobrecargamos de cosas por hacer y esto nos produce ansiedad. Sobredimensionamos muchas de ellas y nos acasionan temores, incapacidad y miedo para afrontarlas.

prioridades.jpg Necesitamos poner por escrito las cosas que tenemos que hacer y organizar nuestro tiempo. El hecho de ponerlas por escrito ya es un primer paso para reducir el estrés.

Cuando escribimos, en cierta forma estamos enfocando nuestros objetivos, podemos saber más fácilmente hacia donde nos dirigimos y de esta manera conservar mejor la calma. Las personas organizadas sufren menos la presión del tiempo.

Las cosas que son urgentes se deben resolver en ese día para que no comiencen a ser causa de estrés. Lo importante debe agilizarse para que no se convierta en urgente.


Postponer lo que debemos hacer, solo nos sirve para aumentar la tensión en nuestra vida. generalmente postponemos lo que poco nos gusta hacer, por consiguiente, siempre será lo desagradable lo que nos espera al final de cada tarea.

2. SEGURIDAD

La autoestima tiene como fundamento principal la confianza y seguridad en nosotros mismos. Una persona con baja autoestima es presa fácil del estrés.

Hay una ley en el universo de “causa y efecto” que se da en todas las cosas, si obramos correctamente nos irá bien. La felicidad del mañana depende de la manera como hoy actuemos, así como el hoy es el resultado del ayer.

La seguridad nace del conocimiento, el temor y el miedo se dan en la ignorancia. Si son pocas las circunstancias y los hechos que nos hacen sentir inseguros, pocas serán las causas de estrés que tengamos.

Debemos tomar conciencia de que estamos hechos para triunfar, las situaciones dificiles debemos encararlas con valentía y afrontarlas con serenidad.

Si actuamos siempre así, seguros de nosotros mismos, sin salir en carrera, será muy poco el estrés que pueda afectarnos, somos sus victimas por nuestra debilidad y vulnerabilidad aparente.

3. ACEPTACION O RESOLUCION

“Por demás ¿quién de vosotros puede añadir un codo a la medida de su estatura?”

Hay circunstancias o hechos que nos es imposible cambiar por más que nos preocupemos o intentemos hacer muchas cosas. Tendremos que aceptarlas como son. Ya son un hecho, no tenemos otra alternativa que aceptarlas y ver qué posibilidades nuevas nos ofrecen.

aceptar.jpg Si en una separación que ya es irremediable no aceptamos la pérdida, sufriremos toda la vida, así tengamos una nueva relación amorosa con otra persona. Cuantas personas después de 10 años de separadas aún sufren y se atormentan por no haber aceptado la pérdida que representó su separación.

Cuando la pérdida que nos estresa es inevitable, debemos empezar a aceptarla en nuestro pensamiento, así no estemos de acuerdo con ella. Aquí la palabra aceptar no es estar de acuerdo o conforme con lo que nos está sucediendo, es aceptar el hecho en sí, no podemos hacer nada para cambiar esa situación.

Muchas veces no entendemos por qué nos suceden cosas adversas, por qué nos ocurren pérdidas irreparables sin explicación alguna aparente. Tengamos la plena seguridad de que algún día lo sabremos, no sucede nada al azar, todo está dentro de un orden.

La experiencia de la vida es un camino de aprendizaje, en nosotros está el no tomar solo el limón sino en hacer con él una limonada.

Para que una pérdida se supere y cure de la mejor manera, la rabia que provoca debe contar con total libertad de expresión. Debemos expresar esa rabia mediante el enojo. No debemos almacenar sentimientos negativos, pues éstos no se evaporan y tarde o temprano estallarán, causando mucho más daño.

Expresar el enojo o la rabia es una respuesta natural y saludable, necesaria para mantener el equilibrio de nuestras emociones. Ahora, demos saberla expresar, porque de lo contrario, aumentará el nivel de tensión, de la presión sanguínea y acelerará el ritmo cardíaco, problemas idénticos a los producidos por el estrés.

Saber expresar adecuadamente el enojo no es nada fácil, sobretodo si se sufre de irritabilidad o mucha impaciencia, pero es muy gratificante y además, proporciona una vida más larga y una mejor relación con las personas que queremos y apreciamos.

4. VIVIR EL PRESENTE

Estar en el presente es tener plena conciencia de lo que estamos haciendo. Es tener nuestros cinco sentidos en todo lo que pasa a nuestro alrededor y dentro de nosotros mismos. Esto es cuestión de aprender, de ensayar todos los días.

Una manera de aprender a estar en el presente es prestarle atención a nuestra respiración. Ella nos lleva dentro de un ritmo equilibrado y pausado, si tomamos conciencia de ella, pronto disminuiremos nuestro ritmo y nos volveremos más tranquilos y calmados.

presente.jpg Es necesario hacer una valoración sobre qué tan importante es esa amenaza y lo que está amenazado, y ver qué podemos hacer para evitarla. La mayoría de las cosas en la vida tienen solución.

El estrés solo se da si mi mente está concentrada en el futuro. Cuando mi mente está en el pasado y aun no he manejado por completo el dolor de la pérdida, experimentaré dolor y sufrimiento.

La mayor parte del estrés es auto infligido, somos nosotros quienes nos lo proporcionamos con nuestra imaginación.

Somos aparentemente vulnerables y en esto radica nuestra debilidad, todo lo podemos perder, aun la vida. Siempre estamos expuestos a perder algo.

Las personas acuden a adivinos para saber su futuro y así evitar el estrés que produce la incertidumbre de lo que nos pueda suceder. Queremos saber como estará nuestra salud, si en el amor seremos defraudados y si en el campo económico tendremos éxito.

Recuerdo lo que le dijo un monje Zen a un joven que acudió a él para saber su futuro. El monje le preguntó para qué quería saberlo – y él respondió: Para corregir aquellas cosas que no me gusten. – Entonces no será su futuro – respondió el monje.

El joven insistió diciéndole: Quiero prepararme para las cosas que me van a ocurrir. – No, porque si son buenas, cuando te sucedan ya no van a ser una sorpresa, y si son malas, te harán mucho daño y sufrirás desde mucho antes.

Necesitamos desarrollar mucha seguridad en nosotros mismos para poder manejar la incertidumbre con que se nos presenta el futuro.

Espero que este artículo haya provocado algún cambio positivo en tu forma de pensar. Si es así, ya logré mi objetivo. Y aprovecho para invitarte a suscribirte GRATIS en mi minicurso AUTOESTIMA DEL CENTRO A LA PERIFERIA, para que construyas las mejores bases para fortalecer tu relación de pareja: Tu Amor Propio. Por tu paz interior
Bernardo Plata

miércoles, 16 de marzo de 2011

Hablemos de Reiki


Primero tenemos que puntualizar algo, si verdaderamente queremos estar dentro del nuevo Paradigma: el Reiki no es una religión como para decir creo en él o no, más bien es una cuestión de ciencia.
Les copio una parte de un artículo de un diario chileno que habló un Maestro argentino:
"El doctor James Oshman, de la Universidad de Pittsburgh, a través del libro Medicina de la energía: la base científica, entrega las demostraciones de cómo el campo energético humano está siendo constantemente renovado, y de cómo esto puede lograrse a través de la aplicación de terapias como el reiki.
Esta energía ha podido ser estudiada en sus efectos por equipos médicos convencionales. No por fotografías ni cosas esotéricas... A mí lo esotérico no me da una explicación que me deje tranquilo. Y si yo quiero que mi médico acepte el reiki, le tengo que llevar el libro del doctor Oshman".
Lean ese libro y verán las comprobaciones cinetíficas. Nosotros tenemos que transmitir esta idea de que funciona con una base de ciencia, que no es una religión ni misticismo. Las manos del reikista emiten una frecuencia de determinados hertz que tienen que ver con la salud tisular. Con Reiki ayudamos a que los hertz distorcionados de la parte enferma se pueda reestablecer por medio de la resonancia, así, la parte enferma se sintoniza con los Hz del Reiki y se reestablece la correcta frecuencia.
Todas las Medicinas Ancestrales y Complementarias están siendo comprobadas desde la ciencia misma y no podemos seguir hablando de creencias ni placebos.
Claro que, igualmente NO debemos olvidar que toda enfermedad se produce primero en nuestra mente por sus formas de pensar y ver la vida.
Un abrazo en la Luz.

Estudie En Nivel Alfa



Cuando usted va a estudiar, nada mejor que entrar en alfa, pues aprenderá con más facilidad y grabará mejor en la memoria.

Para que usted aproveche al máximo su tiempo de estudio, procure observar los siguientes aspectos:

– Guste de la materia que va a estudiar. Si nunca le gustó, busque razones, argumentos, algo que haga que le guste. Así aprenderá más, gastando menos energías, pues evitó conflictos de intenciones.

– No se aflija porque tiene muchas cosas que estudiar: concentre su atención solamente en aquello que usted determinó que estudiaría ahora.

– Logre que el ambiente de estudio sea tranquilo y silencioso.

– Aparte de su mente los problemas, los enojos y enfados del enamorado, del miedo de no aprobar, de la presión de sus padres

Colóquese en una posición cómoda, relájese, invoque a la Sabiduría Infinita, que existe dentro de usted, y determine que entenderá todo con facilidad, lo guardará en la memoria y lo recordará con precisión, cuando lo desee.

Ahora, comience a estudiar, siempre calmo, descontraído, en alfa.

Cortesia de la web

Los beneficios de la música relajante



La música nos pone en contacto con nuestras emociones. Lo sabemos porque lo experimentamos con nuestros propios sentidos. Una pieza musical nos conecta con la tristeza, la alegría, el miedo, el amor… Porque pasa esto? Según los neurólogos “El hemisferio derecho parece especializado en la percepción global, sintetizando la información que le llega. Este hemisferio se interesa por las relaciones. Tiene plena eficiencia para la mayoría de las tareas visuales y espaciales y para reconocer melodías musicales, puesto que estas tareas requieren que la mente construya una sensación del todo al percibir una pauta en estímulos visuales y auditivos. El hemisferio izquierdo procesa la información analítica y secuencialmente, paso a paso, de forma lógica y lineal. El Piensa en palabras y en números, es decir contiene la capacidad para las matemáticas y para leer y escribir.”
Esta podría ser la explicación científica que diera respuesta a nuestra necesidad de la música. Al parecer es uno de los antídotos más eficaces para la integración de los dos hemisferios, une los sentimientos a la parte más lógica de la métrica y la rítmica. De esta manera no es de extrañar que haya sido la forma de sanación más antigua registrada, ya que la música siempre estuvo presente en los antiguos rituales religiosos cuya función era la de transportar a los presentes a estados más elevados de conciencia que diera respuesta a los conflictos internos.

PARTIDA DE UN SER QUERIDO



La familia no se destruye, se transforma.
Un ser querido va hacia lo invisible.
Nos parece que la muerte es una ausencia mientras que es una presencia secreta.
Nos parece que crea una distancia infinita, mientras que de hecho suprime toda distancia llevando al Espíritu lo que estaba ubicado en la carne.
Cuanto más seres se hayan ido del hogar, más lazos con el cielo tienen los supervivientes.
El cielo ya no está poblado solamente por los ángeles, los santos desconocidos y por Dios misterioso: se vuelve familiar.
Es la casa de la familia, la planta de arriba de esta casa, por decirlo así.
Y de arriba a abajo, el recuerdo, los auxilios, las llamadas...se responden.

El Bosque Interior



Había una vez un hombre que caminaba perdido en el sendero Espiritual. Estando paseando por el monte, solitario, triste y preocupado de cómo podría ver la luz, oyó una voz que le dijo:

-¿Dónde vas buen hombre?
...
Un poco asustado al oír aquella voz, contestó:

-Llevo años queriendo ver de una vez la Luz, pero ni la veo ni sé dónde buscarla.

Sonriendo, aquella voz le dijo:

- Hijo mío la luz no se busca, está siempre delante de ti, lo que pasa es que tienes un bosque de árboles entre tú y ella que no te la deja ver.

-¿Quieres decir que los árboles mentales que tengo no me dejan ver la luz?

-Así es, por tanto, has de ir talando todos los árboles que están entre tú y la Luz, pues ellos te impiden verla.

-¿Y cómo puedo hacer eso? - preguntó el hombre.

-Mira, te enseñare como hacerlo, siéntate en la base de ese árbol, mantente en silencio y ve observando los árboles que te rodean y ver talándolos mentalmente todos y cada uno de ellos.

Así pues aquel hombre se puso manos a la obra y empezó a ver su primer árbol. Vio el árbol de la impaciencia y lo taló, luego vio el de la intolerancia e incomprensión hacia los demás, siguió cortando el árbol de la vanidad y del ego, cortó también el árbol del rencor y el no perdón a los demás, siguió con el árbol de juzgar y creer ser superior a los demás, y siguió y siguió…….

Pasado un rato la voz le dijo:- ¿Cómo vas?

El hombre le contestó:- Voy bien, acabo de talar una gran hilera de árboles que no me dejaban ver la luz, pero aun no la veo, hay otra gran fila de árboles, ¿qué árboles son estos?, preguntó el hombre.

La voz le contestó: son los mismos árboles de antes pero ahora son a nivel espiritual, son los árboles de la vanidad espiritual, intolerancia espiritual, el árbol de creerse en posesión de la verdad …. y estos árboles son peores que los anteriores, córtalos muy bien.

Así pues, el hombre siguió talando la siguiente hilera de árboles. Taló el árbol de creerse ser un elegido, de creerse maestro, taló el árbol de querer salvar al mundo, taló también el árbol de su religión y siguió y siguió.

Pasado un rato la voz le dijo:- ¿cómo vas? Acabo de talar otra gran hilera de árboles que no me dejan ver la luz, pero aun no la veo, hay otra gran hilera de árboles, ¿qué árboles son estos?, preguntó el hombre.

La voz le contestó:- estos árboles son muy importantes de talar, estos árboles te sirvieron en su momento pero ahora has de cortarlos todos, pero es decisión tuya de hacerlo o no, pues no querrás talarlos, pero ya debe ser elección tuya, así que observa bien estos árboles y decide tú que quieres hacer.

Así que el hombre observó y taló dichos árboles, taló el árbol de no creer ya en maestros ascendidos, de no creer en Ángeles, el árbol de no creer en seres de luz, en no creer en todo lo que leyó y le ensañaron, y siguió talando y talando, y aunque le costaba mucho talar tantos, pues se estaba quedando sin nada, el siguió adelante……

Pasado un rato le dijo la voz: -¿Cómo vas?

Este hombre le contestó: -Voy bien, ya se ve algo de luz, pero estoy viendo dos últimos árboles, uno es enorme y otro normal, ¿qué hago ahora con ellos?.

La voz le dijo:- Antes de talarlos mira bien que representan dichos árboles.
El hombre se concentró y al ir a cortar el árbol normal, vaciló y rápido fue a consultar a la voz.

Exclamó: -¡Ese árbol es mi SER!... ¿Cómo quieres que lo tale?...

La voz le contestó: -Si quieres ver la Luz, has de talarlo, pero esa, ya es elección tuya.

Así que aquel hombre un poco asustado lo taló y se quedó sin creer en su SER.

Pasado un rato la voz le dijo: -¿Cómo vas?

-Ya he talado ese árbol- contestó.

Y la voz le preguntó -¿y aún sigues vivo?

El hombre contesto - sí.

Pues entonces sigue - le dijo la voz.

Así pues el hombre se puso a talar el último y enorme árbol que no le dejaba ver la Luz. Pero cuando fue a talarlo se dio cuenta lo que representaba el último árbol y fue corriendo a preguntar otra vez a la voz.

Muy asustado aquel hombre le dijo a la voz - ¡Madre mía! ¿Tú sabes qué árbol es ese? ¡Es Mi Dios!...

-Así es, le dijo la voz, tálalo también si quieres ver la luz.
- Uf, contestó aquél hombre, eso si que me va a costar, pero lo haré.

Pasado un rato le dijo la voz: -¿Cómo vas?

-Muy bien ya veo la luz, es preciosa y todo amor, es increíble .Muchas gracias de todo corazón por ayudarme a ver la luz - le dijo el hombre entusiasmado.

-No corras tanto, le replicó la voz, aún no hemos terminado, esa luz que ves es aún un espejismo, tienes que talar el ultimo árbol para poder ver la verdadera Luz.

-¿Cómo? - dijo sorprendido aquel hombre - yo no veo ningún árbol más.

- Ese es el problema, nunca veis el último árbol. Ese árbol, en el que estás recargado, eres tu mismo y ves la Luz a través de tu árbol, no de tí, tálate tú y veras la luz.
Aquel hombre no podría creer lo que estaba oyendo, pero se puso en marcha y taló su propio árbol. Pasado un rato le dijo la voz:- ¿Cómo vas, ya has visto la Luz?

Y aquel hombre con todo amor, paz y felicidad, le dijo a la voz:

NO HE VISTO LA LUZ...

!!! YO SOY LA LUZ !!!

lunes, 14 de marzo de 2011

Volviendo a casa...


Hola amigos! estoy muy complacida con las nuevas seguidoras de Volviendo a Casa.Gracias por su apoyo,prometo seguir publicando temas de interes para todos.Un abrazo grandoteeee!!!

viernes, 11 de marzo de 2011

Especial Para Ti


Los árboles nacen de las semillas.

Sembremos buenas semillas.

Recibe un abrazo mi amiga, mi amigo.

Que las bendiciones del Padre y la Madre lluevan sobre ti.

Que la Paz y la Felicidad tomen asiento en tu corazón.

Que te permitas vivir con fidelidad a ti mismo, honrando al Creador
con Tu Felicidad.

Dios nos regaló una vida con la que podemos crear Amor o Dolor.

Y al final esta Nuestra Vida, es el regalo que Le ofrecemos nosotros.

Quiero verte sonreír cuando presentes Tu Ofrenda.

Acompáñame en esta maravillosa aventura. Come, bebe, respira, anda,
ríe, juega, trabaja, cánsate, duerme, ama, cuida, atiende, crea,
ora, besa, da, conmuévete, sopla y suda la Vida a través de todo tu
cuerpo…a través de todo tu Ser. La Muerte nos espera al final y
será una bendición si nuestra vida también lo fue.

Abre los ojos. Mira alrededor: Es La Vida.

La vida que creaste, que te enseña, que te acompaña y que a veces
te asusta…pero también la Vida que te bendice, te espera y te ama.

Abre el corazón. Siente. Es Dios diciéndote todo el tiempo lo que
es bueno para ti y lo que no lo es. Dentro de Ti está el Amor que
esperas demostrar a los tuyos y el Amor que crees necesitar de los
demás.

Ya sé que no todo parece ser perfecto, y que muchas cosas nos
recuerdan que somos frágiles; muchas cosas nos han lastimado tantas
veces que algunos de nosotros empezamos a reaccionar con miedo y
desesperanza ante todo lo que nos sucede.

¿Recuerdas la Gloria y la Belleza? ¿Recuerdas la Felicidad y la
Abundancia? ¿El Amor y la Sabiduría?...Si no lo recuerdas todavía,
talvez se debe a que elegiste olvidarlo para recordarlo en otro
momento. Quizás en este momento.

Creo que Dios es tan rico, que puede jugar a la pobreza.

Tan sabio, que puede jugar a la ignorancia.

Tan sano, que puede jugar a la enfermedad.

Tan feliz, que puede jugar a la tristeza.

Y creo que nosotros somos Sus hijos.

La Vida cambia. Todo cambia.

Tu cuerpo ya no es tan pequeño como el de un niño, ni tu mente tan
inocente; ambos cambiaron. Y lo que ves y sientes ahora también
cambiará. Porque tu cuerpo y tu mente conservan la capacidad de
transformarse.

Y es en este regalo divino donde reside el milagro. La Vida siempre
cambia. Si pudo transformarse en dolor, también puede transformarse
en gozo.

Así que por favor mi hermano, mi hermana: no te abraces al pasado
porque contigo o sin ti se mantuvo cambiando…y se convirtió en el
ahora. No cargues muertos en tus hombros porque pesan y también
apestan. Pero abraza el presente y demuéstrale tu amor. Ése Amor que
durante tanto tiempo has guardado esperando el momento adecuado.

La vida es así. Así eligió Dios que fuese. La gente nace y se
muere, se encuentra y se despide, se enferma y se cura, se entristece
y se contenta, contempla la luna y el sol, duerme y despierta, come y
defeca, trabaja y descansa, envejece, cambia…y eso no cambiará.
Sólo podemos gozarlo o sufrirlo: esa es nuestra elección…y esto
tampoco cambiará, porque es el Regalo más grande que hemos recibido.
Uno maravilloso: Elegir.

Así que todo esto es así, no puede ser de otra manera…

¿Dónde está entonces la Maestría de Nuestra Vida?

La Maestría de Nuestra Vida está en lo que hacemos; porque sin
importar el jardín en el que nos tocó vivir, las semillas que
sembremos hoy serán los árboles que veremos mañana.

Debemos sembrar sólo lo que queremos ver crecer; porque las semillas
son muy pequeñas al principio, pero muy grandes después.

Así que tenle paciencia a Dios y tente paciencia tú mismo.

Si te alejaste de tu casa dando mil pasos a la izquierda y quieres
volver a ella: cambia de dirección, pero no esperes estar en ella con
el primer paso que des para volver.

No esperes que todo el miedo se disipe la primera vez que decides
mostrar tu Amor. Pero sabe que ése primer paso es milagroso. Sabe que
pronto verás la victoria. Sabe que con la seguridad con la que el
día sigue a la noche, la desdicha se transformará en Felicidad.

Ten paciencia y disfruta el viaje. Porque cuanto más te acercas
mejor te sientes.

Cada vez que sonríes en vez de llorar Dios goza contigo.

Así que aquí no importa lo que recibes, porque ya lo tienes todo.

Aquí importa lo que das, porque tienes Amor y Dolor para ofrecer.
Amor y Dolor para sembrar en tu vida, en tus seres queridos, en tu
cuerpo y en tu mundo…

Recibe un abrazo.

Pronto la bendición de Tu Vida me alcanzará y estaré feliz de
recibirla.

Somos bendecidos ahora mismo.

Sembremos semillas de felicidad, sabiendo que los árboles pronto
crecerán. Que Dios y la naturaleza se encargarán de ello.

Sé feliz.

Que tu calidez nos cobije.

Que seas feliz.

Cortesia: Tu luz interior.
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